
Suena la guitarra, suena el tambor, la noche nos llama con su calor. El ritmo se mete en el corazón, Champeta y Guaracha, pura canción. Baila sin miedo, suelta el control, que la vida hoy pide sabor. El sonido te lleva, te pone a vibrar, y el cuerpo se mueve sin preguntar. Se va, se va... se apaga el suelo, sube la presión, ya rompe el techo. ¡Súbelo! ¡Súbelo! ya lo siento venir, cuando caiga el golpe no lo vas a medir. ¡Más alto! ¡Más duro! se corta el aire, y cuando entre el bajo nadie lo pare. ¡Cadera arriba, pega el golpe! ¡Guaracha y champeta, sube ya! ¡Fuego aquí! ¡No se rompe! ¡Manos arriba, no pares, amor! ¡La calle retumba con el tambor! ¡La gozadera! ¡Pura presión! La noche sigue, el ritmo está aquí, el alma se mueve, no puedo parar. Champeta y Guaracha, un mismo latido, que nos hace olvidar y nos hace soñar. El sol se acerca, pero da igual, la fiesta no para, sigue en mi ser. El ritmo no miente, la vida es corta, por eso bailamos sin temer. ¡Cadera arriba, pega el golpe! ¡Guaracha y champeta, sube ya! ¡Fuego aquí! ¡No se rompe! ¡Manos arriba, no pares, amor! ¡La calle retumba con el tambor! ¡La gozadera! ¡Pura presión! ¡MÁS FUERTE! ¡MÁS RÁPIDO! ¡EL RITMO NOS DOMINA! ¡El ritmo! ¡No para!