
La vida es fiesta, como brisa del malecón. Huele a coco y sal, y me prende el corazón. No importa lo que pase, no importa lo que vendrá. En esta plaza, en mi esquina, la alegría no se va. En la plaza de noche, la arepa se está dorando. El acordeón ríe, y el barrio va cantando. La cumbia pisa fuerte, las faldas giran sin fin. Entre faroles y risa, nadie quiere dormir. Súbele, súbele, ya no queda más. La mesa tiembla, la fiesta va a estallar. Vasos en el aire, revienta el compás. Uno, dos, tres... y se suelta el lugar. Que suba el volumen, que empiece a temblar, que cada segundo se vuelva un altar. Ya siento la fuerza, no puedo esperar, la vida me llama, ¡vamos a celebrar! ¡LA VIDA ES MI FIESTA! ¡Y NO VA A PARAR! CADA PASO ES ORQUESTA, UN RITMO PA' BAILAR. ¡LA VIDA ES MI FIESTA! ¡HASTA EL AMANECER! TU AMOR ES LA ORQUESTA, MI CANCIÓN, MI QUERER. He visto días grises, pero el sol siempre vuelve. Como arena en la orilla, el dolor se disuelve. La tristeza es un barco, que el viento se llevará. Bajo el cielo turquesa, la alegría quedará. ¡LA VIDA ES MI FIESTA! ¡Y NO VA A PARAR! CADA PASO ES ORQUESTA, UN RITMO PA' BAILAR. ¡LA VIDA ES MI FIESTA! ¡HASTA EL AMANECER! TU AMOR ES LA ORQUESTA, MI CANCIÓN, MI QUERER. ¡ERES MI FIESTA ETERNA! ¡MI RITMO, MI LUZ! ¡MI VIDA COMPLETA! ¡LA VIDA ES MI FIESTA! Si me llama la noche, canto al mar, y vuelvo a empezar. Tu voz me guía acá, y la fiesta no se va.] La vida es mi fiesta... Siempre aquí... En el ritmo... Para siempre...